jueves 20 de noviembre de 2008

¡A por ellos! Perú debe consolidar sus lazos comerciales con los gigantes del Asia

Pese a la crisis económica mundial, la economía peruana ha mantenido su crecimiento. Así lo indican las cifras que proporciona el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Para ser más exactos, estas cifras revelan que la economía peruana sumó 87 meses de crecimiento ininterrumpido y que, por ejemplo, en setiembre último, la economía registró un incremento de 9.92%.

Este panorama es favorable. Pero ¿debemos ponernos todos el traje del optimismo? No del todo. Ni mucho menos caer en triunfalismos y pensar que la crisis económica mundial no afectará a la nuestra. Según refirió -en una entrevista que publicó la revista Somos el último sábado- Pedro Pablo Kuczynski , ex ministro de Economía, “el país va a sufrir el año que viene con la caída de los precios de las materias primas: las exportaciones van a caer y el crecimiento del PBI va a ser menor”. No obstante, estoy convencido de que ahora que el Perú preside el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, los esfuerzos deben estar enfocados en incrementar las relaciones de comercio, inversiones y de cooperación con las más dinámicas economías del mundo, entre las que se encuentran EE.UU., China y Japón.

Digamos que, en términos muy superficiales, el clima, la visión, el horizonte que estamos ofreciendo a los de afuera es óptimo, dado que nos respalda la solidez de nuestra economía. Pero no todo es color de rosa. No podemos excluir de este partido la atmósfera política turbia que nos embarga desde hace muy buen tiempo, menos aún teniendo en agenda cotidiana el escándalo de los petroaudios y de corruptela que envuelve al gobierno con empresas privadas, que remeció las estructuras del poder, y la reciente entrega de uno de sus principales implicados: Rómulo León Alegría. Esto, sin duda alguna, perturba la imagen que el país proyecta a los grupos de inversionistas extranjeros y podría mermar sus intenciones de inyectar capital y de, consecuentemente, generar empleo local en el mediano plazo, porque les provoca inseguridad. Ninguna de las demás economías miembros estará dispuesta a embarcarse en un intercambio abierto, libre y genuino con el Perú, si es que no ofrecemos las condiciones adecuadas, es decir, estabilidad política y económica, de tal forma que garanticemos un soporte en este proceso de intercambio. Nadie se asocia estratégicamente con su prójimo sabiendo que éste es como una moneda al aire.

Con todo y altibajos, nuestro país, gracias al APEC, ha podido aumentar su presencia en la región de mayor crecimiento económico mundial. Eso es bueno. Los datos contundentes del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) nos permiten esbozar una sonrisa porque nos dicen que, en los últimos años, el comercio del Perú con APEC se ha expandido significativamente. Entre los años 2000 y 2007, las exportaciones hacia APEC aumentaron en 227% al pasar de US$ 3709,3 a US$ 15831 millones. El analista político Juan Antonio Velit
considera que, para el Perú, presidir APEC es una suerte de prestigio, de oportunidad, de ventana para que otros países vean nuestra realidad, palpen nuestra economía y cotejen los avances que hemos logrado en los últimos ocho años en el marco de una era globalizada.

¿La consigna? Usar este evento como una suerte de plataforma que nos permita concretar relaciones comerciales con los principales gigantes asiáticos. Esa, a mi humilde criterio, debe ser la prioridad, ya que la crisis económica devino en una inminente recesión en los Estados Unidos. Con China, por ejemplo, se está en fase de negociación del TLC. Kuczyinski sostiene que éste es un buen momento para plantearle a dicho país algunos puntos pendientes en relación con la firma del tratado, que van por el lado del sector textil. Asimismo, países como Japón o Corea del Sur, pese a que ya son exportadores grandes para el Perú, aún tienen la chance de abrirnos posibilidades nuevas de intercambio comercial y eso es positivo.

El hecho de ser el único país de la Comunidad Andina que pertenece al Foro nos otorga cierto grado de ventaja respecto de los demás, en lo que a expectativas y proyecciones de crecimiento económico se refiere. Un enorme flujo de productos peruanos ya se distribuyen en los mercados de gran parte del mundo y tal tendencia debe mantenerse. No en vano el país aspira a convertirse en el puente del flujo comercial entre Asia y Sudamérica.

Estamos ya ad portas de integrar un evento que será un medio de primer orden para difundir a nivel mundial los diversos atractivos que nuestro país posee. Ello le permitirá tener una ventaja comparativa respecto a otras naciones de América del Sur. La gran afluencia de delegados a las reuniones de APEC constituirá un enorme reto la organización de este evento, así como, una ocasión propicia para la promoción de oportunidades de negocios y de inversión.

1 comentarios:

María Victoria dijo...

tu artículo me sirve para mi trabajo jajaajaja .... te amo:D